Si a día de hoy existen dos verdades absolutamente universales en el mundo de la energía solar, estas son, sin lugar a dudas, que el futuro de la energía solar pasa inexorablmente por la acumulación de energía; y que las empresas eléctricas han desaprovechado una oportunidad histórica perdiendo el tiempo en poner barreras al autoconsumo, en lugar de liderar este cambio de modelo energético que se avecina a la vuelta de la esquina.
Y sino que se lo cuenten a Elon Musk, presidente y fundador de Tesla, que más vivo que el hambre ha doblado su apuesta por las energías limpias impulsando la puesta en marcha de una «Gigafacfory» de baterías de litio en Nevada, con la que espera dar espaldarazo definitivo al coche eléctrico, y de paso inundar los tejados de medio mundo de paneles solares conectados a baterías de litio, facilitando así, nuestra desconexión de la compañía eléctrica… suena bien ¿ no?
Pues lo dicho, que las eléctricas, imagino que en parte por incapacidad y en parte por mediocridad de alma, decidieron en su momento, ponerle diques al mar, en lugar de apostar decididamente por el autoconsumo, y el resultado, claro está, es que aquí estamos, ansiosos y expectantes de que las baterías de don Elon Munsk lleguen definitivamente al mercado español para decirle alto y bonito al oligopolio eléctrico… au revoir .
Así pues, emocionados con las buenas nuevas de Tesla, y hasta los h… de pagar facturas eléctricas, las preguntas que hoy muchos nos hacemos, son: ¿ es rentable apostar hoy en día por el autoconsumo con baterías? ¿ en que casos puede ser factible? Tengo un restaurante y me quiero desconectar, ¿ es ya económicamente viable?
En el artículo de esta semana, daremos algunas de las claves de cómo valorizar la energía almacenada en las baterías, y analizaremos en que casos puede ser viable la desconexión inmediata… ¡¡empezamos!!

En primer lugar, conviene resaltar, que el análisis que realizaremos tan sólo será aplicable a instalaciones de autoconsumo conectadas a red.
Lógicamente para aquellos que tienen, o se plantean, una instalación completamente aislada de la red, el análisis no tiene sentido alguno, ya que en estos casos, el motivo fundamental para acometer la inversión suele ser por pura necesidad de abastecimiento, y nada tiene que ve con la necesidad imperiosa de ahorrar.
Para entender el razonamiento que os voy a plantear, os propongo que imaginéis una instalación de autoconsumo con baterías, como la suma de dos instalaciones con costes diferenciados, de un lado el coste de la instalación de autoconsumo sin baterías que se amortiza gracias al ahorro de cada kWh autoconsumido instantáneamente; y de otro lado, el coste adicional que tiene instalar las baterías y que se amortizará gracias al ahorro producido por aquellos kWh que no se consumen instantáneamente y que son almacenados en las baterías.
Y en este último punto es importante destacar que el coste de nuestra instalación con baterías será aproximadamente el doble que el de una instalación sin ellas.
Dicho esto, el siguiente paso es entender, cuanto vale cada kWh que generamos con nuestra instalación solar.

El gráfico superior nos muestra dos curvas diarias de producción solar típicas para dos instalaciones solares de distinto tamaño.
Observamos como la instalación pequeña no genera ningún tipo de excedentes, ya que la producción siempre está por debajo de la curva azul de consumos, y consecuentemente todo kWh generado tiene un valor igual al ahorro generado; y este ahorro viene establecido por lo que pagamos por la electricidad que compramos a la compañía eléctrica, que en función del tamaño del consumidor ( tarifa de acceso: 2.0A, 2.1A, 3.1A y 6.1) y del horario de consumo tendrá un valor aproximado entre 0,08 €/kWh y 0,16 €/kWh ( IVA no incluido).
En cambio la curva correspondiente a la instalación de mayor tamaño, si que que genera excedentes de producción ( curva rosada); el valor de cada kWh producido por esta instalación tendrá dos valores diferenciados, por un lado los kWh que se autoconsumen instantáneamente ( curva azul) tendrán el mismo valor que en el caso de la instalación pequeña, y los kWh excedentarios ( curva rosada) tendrán un valor entre 0 €/kWh, en el caso que regalemos estos excedentes ( típicamente consumidores domésticos), o bien un valor de 0,05 €/kWh, que recibiríamos en el caso que de decidamos vender estos excedentes en el mercado de producción.
Obviamente cuanto mayor es la planta solar, más ahorramos en valor absoluto ( se ensancha la curva de producción por debajo de la línea de consumo), pero también menos vale cada kWh autoconsumido, ya que una mayor parte de los kWh que generamos se convierten en excedentes y por tanto tienen un menor valor, lo cual se traduce en menor rentabilidad de la instalación solar.
Seguimos… ¿ Qué puedo hacer con los kWh excedentarios?

Tenemos dos opciones con los kWh que nos sobran,:
- de un lado podemos hacer nada, y por lo tanto tal y como habíamos comentado anteriormente, cada kWh sobrante tomará un valor entre 0 €(kWh y 0,05 €/kWh en función de si decidimos vender o no, y por lo tanto nuestra inversión por no hacer nada será 0 €.
- o podemos decidir almacenar estos kWh en unas baterías ( no hablo en este caso de acumular en forma de ACS), y por lo tanto, a cambio de una inversión X, podremos trasladar estos kWh que están en la parte superior de la curva de consumo, a una zona por debajo de la curva de consumo, que corresponderá a un horario donde no hay suficiente producción solar, y consecuentemente y en función de cuando decidamos consumir estos kWh que hemos almacenado, estos tomarán un valor entre 0,05 €/kWh y 0,016 €/kWh. ¿ ok?
¿Y cual será el resultado de esta operación?

Tal y como se muestra en la tabla de arriba, el resultado de instalar baterías será distinto en función de la tipología de consumidor y del horario en que se consuman los excedentes. Veámoslo con detalle:
Consumidor doméstico que decide consumir la energía almacenada en horario punta ( tarifas 2.0 DH o 2.1 DH):
Obviamente este consumidor valorará cada kWh almacenado en su batería y consumido en período caro, con el máximo valor posible, esto es aproximadamente 0,16 €/kWh.
Y por lo tanto la inversión de la batería puede tener un retorno aceptable, dado que cada kWh almacenado supone un ahorro económico significativo.
Consumidor doméstico que decide consumir la energía almacenada en horario valle ( tarifas 2.0 DH o 2.1 DH):
En este caso, los números ya no son tan buenos, ya que cada kWh almacenado y consumido en período valle toma un valor de 0,07 €/kWh, lo cual alarga muchísimo la recuperación de la inversión realizada con la batería.
Consumidor empresa que decide consumir la energía almacenada en horario punta-llano ( tarifas 3.0, 3.1A ) o en períodos P1-P5 (tarifas 6.1):
En este caso, el cálculo del beneficio ya no es tan directo; cada kWh almacenado y consumido en los períodos medios y caros, supone un ahorro aproximado de unos 0,10 €/kWh… pero ¡¡ojo!!!
Si yo no invirtiera en las baterías, cada kWh que me sobra tomaría un valor de 0,05 €/kWh ya que los podría vender a mercado, y sin hacer ningún tipo de inversión ¿ no?
Por lo tanto el ahorro real por cada kWh almacenado en la batería será igual al ahorro conseguido( 0,10 €/kWh) – menos el ahorro renunciado (0,05 €/kWh) = 0,05 €/kWh.
Obviamente recuperar la inversión de la baterías contra un ahorro de 0,05 €/kWh, es casi imposible.
Consumidor empresa que decide consumir la energía almacenada en horario valle tarifas 3.0, 3.1A ) o en período P6 (tarifas 6.1):
Este es, lógicamente el peor de los casos; el valor de cada kWh almacenado y consumido en períodos baratos toma un valor aproximado de 0,05 €/kWh, al que debemos restar el valor del ahorro al que renunciamos por instalar las baterías y no vender a mercado; por lo tanto el resultado neto es 0,05 €/kWh -0,05 €/kWh = ¡¡¡0 €/kWh!!!
Por consiguiente, instalar baterías en una empresa para consumir los excedentes por la noche en horario barato, es claramente una tontería, ya que conseguiríamos el mismo ahorro si vendemos los excedentes a mercado, pero con la diferencia que nos ahorraríamos la inversión en las baterías.
Conclusión:
A día de hoy, y hasta que el precio de las baterías baje – que va a bajar, segurísimo, y esperamos que en poco tiempo-, tan sólo tiene cierto sentido económico almacenar energía en baterías, si somos un consumidor doméstico, y somos capaces de gestionar la batería para que utilizar la energía almacenada en el período punta de las tarifas 2.0DHA y 2.1DHA.
O dicho de otra manera:
1. El autoconsumo con baterías, por desgracia, hoy sólo es viable económicamente, en ciertas tipologías de consumidores.
2. El autoconsumo con baterías será universal cuando se complete la curva de aprendizaje lógica que debe recorrer cualquier nueva tecnología ( en realidad las baterías de litio de pequeña capacidad no son tan nuevas), y para ello el megaproyecto de Tesla con la producción en cadena de las baterías a gran escala, será de gran utilidad para permitir, estos precios cada vez más competitivos.
Y que conste en acta que creo firmemente en el uso de las baterías, y estoy convencido que son el futuro… pero de igual forma creo que el mejor favor que le podemos hacer al desarrollo de las baterías, es aportar conocimiento y argumentos objetivos que permitan defender su bondad en cada situación.
¿ Y vosotros que opináis del uso de las baterías?
¡¡Me encantará escuchar vuestra opinión!!