Este pasado jueves asistí con gran expectación a la jornada que APPA organizó en Barcelona bajo el nombre de CONTRATOS PPA: CONECTANDO PRODUCTORES Y CONSUMIDORES.
Es justo reconocer que la jornada fue un éxito rotundo de asistencia, no en vano los PPA’s se han erigido desde ya hace años, como un fenómeno de éxito mundial que ahora llega a España como la piedra filosofal de las energías renovables que debe permitir a nuestro país reverdecer antiguas épocas de vino y rosas en las que liderábamos con universal admiración el desarrollo y expansión de las energías renovables.

No obstante, yo me pregunto…. ¿ pero de verdad la transición energética a la que aspiramos pasa inequívocamente por los PPA’s?
No, no y mil veces no; el PPA aún siendo enaltecido por muchos actores del sector y reconociéndole algunos aspectos positivos, no nos acerca a la democratización de la energía que perseguimos, y es que el PPA que persiguen la mayoría de desarrolladores y bancos, por despectivo que parezca, no deja de ser vivir del pelotazo para cubrir las espaldas al oligopolio eléctrico y seguir con un modelo energético centralizado de grandes parques de generación, que aunque renovables y no contaminantes, seguirán siendo ajenos al cambio de modelo energético que demanda una gran mayoría de la sociedad.
Permitidme pues que os comparta mi «visión» al respecto del fenómeno PPA, no sin riesgo, eso si, de ser reprendido por parte de alguno de los principales stakeholders del sector de las energías renovables en España…. gajes del oficio.
Contenidos
Toggle¿Qué es el PPA de energía?
Las siglas PPA se corresponden al acrónimo inglés Power Purchase Agreement, o lo que es lo mismo un Acuerdo de Compra de Energía entre un productor independiente y una contraparte compradora de electricidad. Estos celebran un contrato a medio-largo plazo, típicamente de 10-12 años de duración, por el que ambos acuerdan la entrega de una cantidad determinada de energía a un precio fijado ex-ante ( que no tiene porqué ser un precio fijo).
En España, este contrato, aún teniendo que ser comunicado al Operador del Mercado Eléctrico, funciona de manera independiente a él, por lo que la cantidad de energía objeto del contrato en cuestión quedará fuera de la casación del mercado diario o «pool».
Este fenómeno ampliamente extendido en varios países del continente americano y Australia, se muestra en España como El Dorado para todos aquellos desarrolladores de grandes proyectos de energía solar fotovoltaica y energía eólica, que ávidos de financiación para sus proyectos, buscan en el PPA un mecanismo que les garantice los ingresos necesarios en el medio-largo plazo para convencer a la banca tradicional o a fondos de inversión a prestar el dinero necesario para el desarrollo de sus mega-proyectos de generación renovable.
Y es que de otro modo y debido a la volatilidad del mercado spot de la electricidad en España que imposibilita un horizonte estable de precios de la electricidad en el medio-largo plazo, se hace prácticamente imposible encontrar financiación para estos grandes proyectos necesitados de un gran esfuerzo inversor.
Así pues, que la jornada organizada por APPA fuera un éxito de convocatoria no debiera de sorprendernos; España, como resultado de las 3 subastas de capacidad renovable organizadas por el el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital a lo largo de este último año y medio, tiene más de 8 GW de proyectos eólicos y solares pendientes de ejecución, proyectos que obviamente tienen una gran necesidad de financiación pero que no destacan precisamente por ser lo que comúnmente entendemos como generación distribuida; por lo tanto y como es fácil de adivinar, al evento asistieron todo el elenco de actores interesados en la financiación de grandes proyectos solares y/o eólicos; promotores, desarrolladores, instaladores y financiadores …. en definitiva que la jornada se asemejó más bien a un conclave de solteros en busca de pareja donde ellas, por desgracia de los primeros, no hicieron acto de presencia; y es que si algo me quedó claro a lo largo de la jornada es que el interés por los PPA’s está mayoritariamente en el lado vendedor, y ya se sabe… el amor no es amor si no existe contraparte que corresponda al interés de uno ( incluso aunque uno pueda presumir de tamaño…).
¿ A quién le interesa el PPA?
Tal y como ya hemos comentado, el PPA es un mecanismo que puede ser muy útil para financiar grandes proyectos de energías renovables, y la clave será entender quién puede ser la contraparte interesada o cuales son las motivaciones que que puede tener una empresa para comprar la electricidad generada por el productor independiente.
Ciertamente en Estados Unidos y en distintos países de Sudamérica y Centroamérica, el fenómeno PPA ha sido un modelo de éxito, de un lado las utilities en muchos casos se han visto obligadas a cerrar contratos de compra de electricidad renovable para dar cumplimiento a la Renewable Energy Standard, normativa que las obliga en función del estado, a tener un porcentaje entre el 10% y el 30% de generación renovable ; y por otro lado «corporates», lideradas principalmente por las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley que tienen que alimentar sus miles de servidores que albergan sus centros de datos, han cerrado grandes contratos PPA para dar cumplimiento a sus políticas medioambientales y de RSC.

Y por si no fuera suficiente, otro argumento de mayúsculo peso está actuando de auténtico catalizador del fenómeno PPA, y es que en palabras de Fatih Birol, Director de la Agencia Internacional de la Energía, durante la presentación del informe Renewables 2017: «The era of expensive renewables is over”, sobran traducciones…
No obstante y a pesar de que parece que el viento nos sopla a favor, cabe preguntarse, ¿ es extrapolable el fenómeno PPA a España?
Tipologías de PPA
Lo primero que deberemos entender cuando hablamos de PPA es que existen dos tipologías de proyectos en función de donde vierten la energía generada:
- PPA Off-site: Proyectos que vierten la totalidad de su energía a la red de distribución eléctrica.
- PPA On-site: Proyectos que vierten la totalidad de su energía a la red interior de un autoconsumidor, esto es Autoconsumo.
PPA OFF-SITE
En esta tipología de proyectos, la energía generada y vendida será siempre valorizada a precio de mercado mayorista, lo que significa que si una empresa está interesada en comprar esta energía, deberá pagar los peajes de transporte y distribución para transportar la electricidad generada a su punto de consumo. Y a todo esto, el productor también deberá sumar a sus costes el 7% de impuesto de generación por la energía vertida a la red.
PPA ON-SITE
En esta tipología de proyectos, el tema mejora sustancialmente, ya que la energía generada al ser inyectada en la red interior del consumidor, será valorizada a precio de mercado minorista, y por lo tanto el comprador se ahorrará los peajes de transporte y distribución, el generador se ahorrará el impuesto de generación y tan sólo se deberá aplicar el «impuesto al sol» por la energía generada y consumida por el comprador; cargo que por otra parte a día de hoy no se está aplicando y que en caso de aplicarse algún día tiene un impacto financiero poco significativo.
De este modo, todos convergeríamos en que de cerrar un PPA con algún cliente, lo lógico es apostar por la modalidad de autoconsumo tipo 2 ( donde generador y consumidor no tienen porque ser el mismo titular), ya que de este modo el ahorro final para el consumidor es prácticamente el doble.
Pero resulta que esta modalidad de PPA tiene un problema y es que los proyectos que se pueden realizar bajo este esquema on-site, a priori no tienen el tamaño suficiente para ser atractivos para la gran banca y fondos de inversión para los que su interés en las energías renovables es únicamente crematístico.
¿Quién es el principal cliente objetivo para comprar todos estos PPA en España?
De un lado podríamos pensar en las empresas españolas, a modo y semejanza de las corporates americanas, aunque parece que aquí los planteamientos son meridianamente distintos que al otro lado del Atlántico.
En Estados Unidos unos de los drivers principales para este tipo de empresas son sus políticas medioambientales y de responsabilidad social corporativa; en España y a pesar de lo que nos gusta creer, la realidad es muy distinta; por desgracia carecemos de empresas con la mentalidad de Google, Facebook, Apple, Microsoft, etc…comprometidas a cubrir un 100% de su consumo con electricidad proveniente de fuentes renovable; en España apenas Bankia, Caixabank y algunas empresas extranjeras con sede productiva en España aparecen en el listado de las 100 empresas comprometidas con el 100% renovable.
Port lo tanto, visto que el factor RSC no pesa lo suficiente, la principal motivación que puede llevar a las empresas españolas intensivas en consumo eléctrico a firmar un PPA será el precio.
Y aquí tenemos un grave problema, y es que el incentivo que éstas tienen para comprometer un precio de compra de la electricidad en el medio-largo plazo es muy bajo, ¿por qué?
Pues porque aunque parezca sorprendente, para una empresa su principal incentivo no es comprar la energía lo más barata posible, sino comprarla más barata que la competencia, y he aquí el quid de la cuestión.
Es muy complicado encontrar a ninguna empresa que te firme un contrato de electricidad a 10-12 años por muy competitivo que sea el precio a día de hoy, ya que si dentro de 7 años mi competencia consigue aprovisionarse más barata que yo, me habré quedado fuera de mercado.
Y como además el precio es factor determinante, para estas empresas, salvo casos excepcionales, no encontrarán atractivo para firmar un gran PPA off-site a través del cual se podrán aprovisionar de una gran cantidad de energía, pero por la que seguirán pagando los peajes de transporte y distribución; que no olvidemos suponen alrededor del 40% de la factura eléctrica.
Y por lo tanto el único camino será apostar por PPA’s on-site vinculados a proyectos de menor tamaño, típicamente proyectos de autoconsumo tipo 2 de entre 100 kW y 1 MW instalados en la propia cubierta del consumidor, conectados a su red interior y que permitirán al comprador ahorrar en el coste total de compra de la electricidad, incluyendo los peajes de transporte y distribución e incluso una parte significativa del término de potencia.
Pero desgraciadamente estos proyectos tan atractivos desde el punto de vista del comprador dejan de serlo para los bancos y grandes fondos de inversión que a día de hoy parecen poco convencidos a volver a esquemas de financiación tipo Project Finance para tamaños de proyectos poco relevantes ( para ellos… yo me doy con un canto en las dientes con un proyecto de este tamaño).
Por lo tanto, visto que las opciones de firmar un PPA con una empresa a día de hoy son muy bajas ( me consta que algún PPA se ha cerrado o está en vías de cierre), la única opción viable para los desarrolladores de grandes proyectos es poner el punto de mira en la utilities tradicionales; y es que sin lugar a dudas estas grandes eléctricas ven en el PPA off-site un producto perfecto para cubrir el riesgo de la parte de comercialización de electricidad que no tienen cubierta por sus propias plantas de generación.
Así Javier Alonso, Director de Trading de Endesa, se dejó seducir durante su ponencia en la Jornada de APPA, explicando que anualmente comercializan alrededor de 100 TWh de electricidad de los que «tan sólo» tienen cubiertos el 50% por su propias centrales de generación, por lo que para Endesa firmar un PPA a un precio competitivo es la mejor manera de dejar de estar expuesta a la volatilidad del pool por los 50 TWh no cubiertos por generación propia.
Y así pues, bajo este esquema, los PPA’s, las subastas de capacidad renovable del Gobierno, y todo el sector renovable se alinean al servicio del oligopolio eléctrico y mantiene inamovible el caduco modelo energético centralizado de toda la vida, que aunque renovable seguirá al servicio de las empresas de siempre.
¿Y la transición energética, la generación distribuida y la democratización de la energía? ¿ Las hemos olvidado?
Pues precisamente es este el motivo por el cual no creo en los PPA’s de gran tamaño, ni en las grandes subastas de capacidad renovable promovidas por el Gobierno de España, como palanca de cambio hacia la transición energética de la que siempre estamos hablando.
Mi personal visión es que esta transición energética pasa por centrar todos nuestros esfuerzos en compatibilizar el cumplimiento de los objetivos de generación renovable a nivel de país, con un cambio efectivo de modelo que permita el empoderamiento energético de la ciudadanía y las empresas españolas, y esto creo sinceramente que no es compatible con fomentar este tipo de PPA’s vinculados a proyectos de 20 MW, 50 MW o 250 MW que al final sólo sirven para lucrar a unos pocos, mantener el status quo del oligopolio eléctrico, y que una vez alcanzado el objetivo de renovables, restarán interés por seguir apostando por la generación distribuida y el autoconsumo en particular.
¿ Como lo véis? Me encantará conocer vuestra opinión y debatir acerca de un tema tan controvertido como este.
Saludos a todos.